13 d’abril de 2012

Entrevista a JOSEPH E. STIGLITZ Premio Nobel de Economía en 2001


“La Unión Europea no está rescatando a Grecia, sino a los bancos alemanes”

A un economista bregado en la crítica como Joseph Stiglitz (Gary, Indiana, 1943) no le tiembla la voz cuando señala los responsables de la crisis ante un público que, en parte, podría sentirse aludido por sus reproches. Ni cuando denuncia las crueles consecuencias sociales que acarrearán las medidas de austeridad que se han impuesto como prioridad la Unión Europa o Estados Unidos para salir de la crisis. Y mucho menos cuando pide decir las cosas por su nombre y no hablar de rescate de Grecia, Irlanda o Portugal cuando, a su juicio, en realidad “se trata de una protección de los bancos europeos”. El premio Nobel de Economía 2001 y catedrático en Columbia es igual de implacable con el fundamentalismo de mercado ante el auditorio repleto de empresarios del Círculo de Economía de Barcelona que en sus artículos de opinión y sus libros.

Antes de su charla, atiende a EL PAÍS en una sala del hotel de Sitges donde el lobby empresarial catalán celebra cada año sus jornadas. Afable y tranquilo, Stiglitz es capaz de indignarse, por ejemplo, porque el presidente de EE UU, Barack Obama, a quien asesoró, se haya rodeado de quienes, en su opinión, provocaron la crisis. Ya en su último libro, Caída libre (Taurus, 2010), no ahorra críticas al presidente estadounidense en un ejercicio de honestidad. En la revisión de esa obra, en octubre del año pasado, se refirió al duro ajuste en las cuentas públicas españolas. “Por ahora, España no ha sido atacada por los especuladores, pero puede ser solo cuestión de tiempo”, concluyó entonces.

Pregunta.¿Sigue pensando lo mismo ahora?

Respuesta.España está en una situación diferente a la de Grecia. Empezó la crisis con una deuda pública del 60% de su producto interior bruto (PIB), y no del 130%. Sin embargo, el desempleo es más grave. En gran medida, la respuesta no está en las manos de España. Si se crea un fondo solidario europeo que permita contribuir al crecimiento de España, el país no tendrá ningún problema. Lo tendrá si Europa falla.

P.Las dudas acerca de que Grecia pueda afrontar el pago de su deuda soberana son hoy un quebradero de cabeza para la Unión Europea. ¿La reestructuración de su deuda es la salida?

R.La mejor solución sería la creación de un fondo solidario europeo, con el cual se ayudara a que Grecia restaurara su crecimiento. Alemania podría seguir expandiéndose, los bancos europeos realizarían más inversiones en el país y se estimularía la economía. Eso permitiría, a su vez, restablecer el crecimiento, mejorar los ingresos públicos y reducir el déficit. Así que con estos compromisos, los intereses de la deuda griega bajarían y el país podría cumplir con sus obligaciones.

P.Pero…

R.Sí, nada de eso va a pasar.

P.¿Entonces?

R.Esa sería la mejor solución. Si la Unión Europea no presta asistencia pública, los mercados siguen con esta visión negativa, los intereses siguen muy altos y los países de la Unión rechazan postergar los plazos para devolver la deuda… En ese caso, la reestructuración es inevitable.

P.El rechazo a los rescates ha dado alas a partidos de ultraderecha del norte de Europa, como en el caso de Finlandia. En ese contexto, ese fondo que propone no se antoja muy factible…

R.La pregunta es: ¿se trata un rescate a Grecia o a los bancos alemanes? Es exactamente la pregunta a la que me enfrenté cuando estaba en el Banco Mundial y fuimos “al rescate” de México, Corea, Tailandia o Indonesia. No, no estábamos salvando a esos países, sino a los bancos occidentales. Y puesto que no quisimos llamarle “el rescate de los bancos occidentales”, decidimos que se trataba de un rescate a esos países. Y es lo que está pasando ahora: estamos rescatando a los bancos alemanes, por lo que debería llamarse así.

P.Lo que usted plantea pone a los Estados en otro aprieto, entonces. ¿Cómo explican los Gobiernos a los ciudadanos que hay dinero para rescatar a los bancos y luego les imponen medidas de austeridad?

R.No pueden. La respuesta es que o Europa muestra su solidaridad o no puede pedir a los ciudadanos de esos países que sacrifiquen sus vidas a través de su bienestar para salvar a los bancos, cuando estos fueron los que causaron los problemas primero. Ahí está en juego el concepto de justicia social.

P.Habrá oído acerca de las protestas y acampadas que se han producido en las principales plazas de España. ¿Son un reflejo de eso?

R.Esas protestas eran inevitables, con los niveles de desempleo que tiene España. Sin embargo, las protestas no son normalmente lugares donde se articulen filosofías económicas. Son una reflexión, una expresión de que algo va mal, una demanda de soluciones cuando no se ha hallado diagnóstico.

P.Entre otras cosas, en el centro de las críticas de esas protestas están la corrupción política y las medidas de austeridad.

R.Ellos ponen en el mismo saco ambas cosas. Una de las vías de la corrupción era la burocracia. Pero en lo que a esta crisis se refiere, no lo ha sido. Como lo fue en el pasado, la corrupción es uno de los problemas de hoy. No obstante, la definimos de una forma banal, como una corrupción social de los políticos. Estamos hablando de otra cosa, de influencia política, que se basa, por ejemplo, en las contribuciones para las campañas electorales. Es legal, pero ese sistema no funciona bien para la mayoría de los ciudadanos.

P.Tras encadenar años de abundancia, los países de la Unión Europea, entre ellos España -y ahora también Estados Unidos-, ahora deben recortar su gasto para enderezar sus cuentas públicas. ¿Es la única vía para salir de la crisis?

R.No, ese es el camino erróneo. La austeridad nos llevará a un bajo crecimiento que significará recaudar menos impuestos y acumular más gastos para atender a las personas desempleadas y otras necesidades sociales. Y la reducción de déficit va a ser mínima y, en cualquier caso, decepcionante. Mientras tanto, las consecuencias sociales a corto y largo plazo serán enormes. Y las económicas, también. Por ejemplo, y esto es relevante en particular en España, cuando los jóvenes desempleados llevan mucho tiempo sin trabajar pierden sus capacidades, con lo que se está destruyendo el activo más importante del país, que es el capital humano. Además, resulta mucho más complicado reintegrarlos al mercado de trabajo, y cuando encuentran un empleo la actividad ha descendido y los salarios también lo han hecho.

P.¿Entonces los recortes significan prolongar la crisis?

R.Las perspectivas a largo plazo son que la economía se debilita todavía más. A mi modo de ver, una estrategia de austeridad no sirve para la recuperación. Necesitamos pensar cómo hacer crecer la economía y simultáneamente, a medio y largo plazo, ir reduciendo el déficit. Y hay formas para hacerlo. La mayor parte del déficit se debe a un bajo crecimiento. Cuando se restablece, se solventa el problema, puesto que el déficit no es la causa del crecimiento bajo, sino al revés: el bajo crecimiento es la causa del déficit. Esa es la idea que la gente debe entender. Debemos pensar, pues, estrategias que promuevan el crecimiento con un impacto positivo sobre el déficit.

P.¿Por ejemplo?

R.Puesto que las clases bajas consumen más que el resto, si cambiamos la presión fiscal de la clase media y la pasamos a los ingresos más altos, resulta que con los mismos ingresos tributarios conseguimos más estímulos o que con el mismo estímulo conseguimos recaudar más.

P.Antes recordaba que el déficit no es la causa de la crisis. Las cuentas públicas de Irlanda exhibían superávit antes de la recesión y las de España también lo tuvieron durante tres ejercicios.

R.Exacto. Eso prueba por qué era erróneo el marco europeo basado en que todo lo que se necesitaba para que el euro funcionara era lograr la convergencia. ¡Esos eran dos países que lo estaban haciendo de acuerdo con la fórmula!

P.En la primera etapa de la crisis, parecía que había un amplio consenso en que debían regularse más los mercados. Incluso varios presidentes de Gobierno hablaron de “refundar el capitalismo”. ¿Dónde quedó todo eso?

R.Los políticos… Parece que las fuerzas políticas que permitieron la desregulación de los mercados y los beneficios y que crearon este tipo de capitalismo disfuncional pretendieron prevenir una destrucción de su capitalismo. Esto no debería ser una sorpresa. Las demandas para una reforma fueron de algún modo captadas en la campaña de Obama, que estuvo marcada por el cambio. Pero ahora Obama tiene el mismo equipo económico que contribuyó a la crisis. Ya no podemos esperar un cambio.

P.¿Los recortes en el Estado de bienestar no dejarán a los Gobiernos con menos capacidad para afrontar la próxima crisis?

R.Sí. Claramente, la crisis está minando las capacidades para actuar en otra que pueda venir, y además no hemos realizado el trabajo regulatorio para reducir las probabilidades de caer en otra crisis. De hecho, en Estados Unidos las cosas están peor, y no mejor que antes.

P.España no solo se emplea en recortar el déficit, sino que se enfrenta a un problema de competitividad. Puesto que el Gobierno no tiene ya en sus manos la política monetaria, ¿se puede recuperar a través de un ajuste de los sueldos?

R.Si la gente no tuviera ninguna deuda, conceptualmente se podría pensar en una bajada uniforme de salarios y precios domésticos, que sería análoga a una devaluación. Pero la gente sí tiene deudas contraídas, en euros, y sería más complicado afrontarlas con una rebaja de los sueldos. Esa solución solo nos llevaría a un empobrecimiento. Por eso, decir que para recuperar la competitividad basta con bajar sueldos es ignorar una realidad básica de la economía moderna.

P.El Banco Central Europeo ha avanzado una próxima subida de los tipos de interés, lo cual complica la salida de la crisis de España. ¿Cómo debería afrontarla el Gobierno?

R.Los Gobiernos que se apoyan en los tipos de interés se olvidan de que disponen también de instrumentos regulatorios que pueden incidir en la disponibilidad de los bancos para volver a prestar. Para lograr esos efectos, pueden efectuarse cambios en la regulación o bien en los requerimientos de reservas de los bancos.

P.¿Está el euro en peligro?

R.No debería estarlo. Existe una hoja de ruta a través de la cual el euro podría emerger con mayor fortaleza, pero no parece que Alemania quiera seguirla ahora. Cada vez más gente reconoce que hay dos caminos. Uno es moverse y apostar por una Europa más fuerte, reconocer que se cometió un error porque no se terminó el proyecto del euro y acabarlo. Eso acarrea un trabajo fiscal. Hay otra posibilidad, que es la de no considerar que es un proyecto inacabado y que hay que abandonarlo. Pero el marco actual no es viable.

P.El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet ha propuesto un ministerio de Economía para Europa, con competencias fiscales y tutela del sistema financiero. ¿Habría que avanzar hacia esa dirección?

R.A largo plazo, la Unión Europea necesita algo así. Pero hay que tener en cuenta que con la creación del euro los países cedieron dos instrumentos [los tipos de cambio y los tipos de interés]. Y esto se llevará otro instrumento.

P.¿Entonces qué debe hacer la Unión Europea, avanzar hacia una integración fiscal o no hacerlo?

R.Europa necesita un sistema de financiación más integrado. En Estados Unidos es federal, no está completamente integrado. Dos terceras partes corresponden al nivel federal y un tercio al estatal y local. En Europa, solo un 1% está en manos del sistema federal, lo cual no es equilibrado.

P.¿Eso no requiere también una mayor integración política?

R.De hecho el sistema económico europeo está más integrado que el político. Y ese modelo de integración debe ser capaz de funcionar en un contexto en el que las partes pueden experimentar diferentes shocks. Por ejemplo, en Estados Unidos hay un marco adecuado de integración, aunque no perfecto. Si California sufre un shock, hay vías para que el sistema vaya a ayudarla. Europa no tiene una política económica uniforme o una doctrina ante circunstancias diversas.

P.¿Se están alimentando nuevas burbujas? Hay analistas que hablan de Brasil u otros emergentes…

R.La política de la Reserva Federal contribuyó a crear liquidez. Y en un nuevo mundo de integración global monetaria, donde el dinero puede ir donde quiere, la liquidez busca los retornos más altos y crea burbujas. La respuesta es sí, pero en cierta medida los países están intentando compensar esos efectos. Su éxito está por ver.

P.Ha sido muy crítico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque alabó el viraje que le dio Dominique Strauss-Kahn antes de que tuviera que dimitir. ¿Qué escenario se abre ahora?

R.Durante mucho tiempo he destacado lo importante que sería tener un líder de los países emergentes. Pero también lo es tener un sistema abierto y transparente, e incluso un buen líder, con independencia del lugar donde nació. Si la mejor persona para llevar a cabo esa tarea de transparencia es francesa, eso no debería ser un impedimento. Las reformas que puso en marcha Strauss-Kahn deben continuar y no debe darse ningún paso atrás. Para mí, prima la filosofía económica al país de procedencia.

P.¿Cuál es su candidato: la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, o el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens?

R.México es un Gobierno muy conservador, que trató de hacer una aproximación a la austeridad y no funcionó demasiado para el país. Desconozco si ha articulado una propuesta sobre lo que haría en el caso de Grecia u otros Estados. Pero si él cree en la austeridad, que es el enfoque oficial, debo pensar que esa visión es errónea. En el caso de Lagarde, sí sé lo que ha hecho en Francia. Y ella sí ha sido muy explícita acerca de la necesidad de una regulación de los bancos.

FUENTE:EL PAIS

3 d’abril de 2012

La crisi està connectada amb el zenit del petroli”


Antonio Turiel defensa que cal un canvi de model productiu perquè l'actual està basat en un consum energètic de materials que van a la baixa com ara el petroli, el carbó i l'urani

Afirma que amb les energies netes no es pot cobrir el consum de la societat actual

Què és l'oil crash?

És el moment en què l'actual societat, basada en el consum desenfrenat de productes petrolífers, deixa de ser viable simplement perquè el consum de petroli no pot créixer més. Això no vol dir que el petroli s'esgoti, però sí que vol dir que cada cop haurem d'aprendre a passar amb menys, amb les repercussions que això representa. A més, el cas del petroli és un avançament del problema que hi ha en general en el subministrament d'energia, perquè les corbes de producció de petroli són molt semblants a les que hi ha en el gas, el carbó i l'urani, que són un 90% de tota l'energia que es consumeix al món. Per tant parlem que dins les dues o tres primeres dècades del segle XXI veurem arribar el zenit de totes aquestes matèries. Hem d'anar cap a una transició del model productiu.

La tendència, en canvi, és incrementar l'ús dels combustibles fòssils, perquè s'hi incorporen els països emergents, que abans utilitzaven poc petroli.

La tendència és desastrosa. I, d'això, se'n parla en altes instàncies polítiques i àmbits més especialitzats, però no hi ha coratge per explicar les coses com són i acceptar el canvi del model productiu. Cal abandonar la societat basada en el consum, no podem produir per llençar, sinó que hem de reutilitzar i reduir perquè la Terra dóna el que dóna i no és tant. És cert que els països emergents estan apujant el consum d'energia, però els països occidentals l'estan reduint sobretot perquè a partir del 2005 vam arribar a un zenit a partir del qual la producció de petroli no ha pujat més. A més, hi ha una relació entre creixement de consum d'energia i de PIB. La crisi econòmica actual està molt connectada amb això, i anticipa uns problemes econòmics molt greus perquè no acceptem el problema i volem tornar a créixer, i així la crisi no acabarà mai. Aquesta crisi ens està dient que hi ha un límit que hem d'acceptar i adaptar-nos-hi si no volem arribar al col·lapse com han fet abans i per problemes semblants 26 civilitzacions.

La política no escolta la comunitat científica?

No és això. Jo crec que més que la política, el que té més a perdre en tot això és el gran poder econòmic, que veu el creixement com indiscutible. Hi ha aquesta dificultat, però els governs estan avisats i estan prenent mesures; la dificultat és fer compatible aquesta realitat amb la idea que hem de créixer per reduir l'atur. En tot cas, la reducció de consum vindrà per la davallada de les corbes de producció, perquè veient com evoluciona l'extracció dels pous i jaciments, es veu que és la geologia la que no permetrà treure més petroli.

O perquè serà massa car extreure'l i pagar-lo?

Aquest és un error habitual d'un plantejament purament econòmic. Els economistes solen dir que no es té en compte que quan hi ha demanda prou alta a un preu prou elevat es podrà extreure sense problema. Això no és veritat, perquè s'ha estudiat que el preu de la factura petroliera no pot superar el 5,5% del PIB en el cas dels Estats Units, ja que llavors el país entra en recessió per una propagació en cascada dels costos. Això vol dir un preu del barril d'entre 85 i 90 dòlars, i ara està a 124 dòlars. Això força la recessió, perquè no qualsevol preu és suportable per a l'economia amb l'estructura actual. A més, s'amaga el preu del rendiment energètic: la quantitat d'energia que es guanya per cada quantitat d'energia que es consumeix en l'extracció. Hi ha uns barems en funció d'aquest rendiment energètic, i es considera que en una societat estructurada com la nostra aquesta taxa de rendiment energètic se situa entre cinc i deu, més aviat a prop de deu. I algunes fonts que s'han trobat recentment donen un rendiment de, per exemple, quatre.

També es diu que amb les millores tecnològiques això pot canviar. És així? Hi ha camp per córrer?
A vegades es diu que amb la millora de les tècniques extractives es pot fer rendible econòmicament allò que abans no ho era. Però com que no es mira mai la rendibilitat energètica, no s'adonen que passa el contrari. Les tecnologies el que fan és augmentar la producció, que el petroli surti més de pressa, i això fa baixar el rendiment energètic. Als Estats Units, aquest rendiment als pous de petroli a principis del s.XX era de 100 a 1, i ara és de 16 o 18 a 1. Com més agressiu és el mètode d'extracció, menys rendiment hi ha.

És possible trobar altres fonts energètiques?

Segons la termodinàmica, amb les renovables en un màxim aprofitament no surten els números. En el cas de l'eòlica el màxim que pot produir la Terra, en una situació òptima de vent és una catorzena part del consum actual al planeta. La fotovoltaica té un rendiment de l'ordre de dos. Les podrem aprofitar i treure'n grans quantitats d'energia, però res comparable a la bestialitat que s'està consumint avui dia. Amb això vull dir que hem d'anar cap a un canvi de model, ja que som a la fi del creixement i d'un model basat en el consum.

Antonio Turiel és científic titular del CSIC adscrit a l'Institut de Ciències del Mar. S'ha especialitzat en l'estudi de la indústria petroliera i en l'evolució de les extraccions, i com això repercuteix en l'economia global. El seu bloc s'ha convertit en una referència en aquest camp, i protagonitza xerrades sobre el tema, com la que recentment va fer a la Casa de Cultura de Girona, organitzada per l'Associació de Naturalistes de Girona.

22 de març de 2012

Eurovegas, un espectáculo provinciano

El despropósito que más llama la atención del proyecto son las condiciones que quiere imponer el promotor


Mister Marshall ha llegado y anuncia puestos de trabajo y diversiones, luces y juegos, vicio y fornicio. Cerca del aeropuerto, a un cuarto de hora del centro de la ciudad. Prometen unos 200.000 empleos directos y 100.000 indirectos. No se especifica el origen de estas cifras. Sin embargo, en todo el Estado de Nevada, que incluye Las Vegas y la lejana Reno existen 300.000 empleos en el sector del ocio. Solo Las Vegas posee 78 grandes hoteles con casino y en el Baix Llobregat se crearían 12 hoteles, seis con casino. Los números no salen. El impacto sobre el empleo no parece que en Las Vegas haya sido muy eficaz, pues llega casi al 13%, cuando la media de EE UU es poco más del 8%. Se trata de un empleo poco calificado: solo el 14% de la población joven alcanzó a iniciar estudios universitarios, cuando la media norteamericana es el doble. En Las Vegas están censadas 16.000 personas sin techo y 40.000 en la región metropolitana (gran parte de los datos citados proceden de un informe del blog latramaurbana.net).

El argumento del empleo no es convincente. Otros aspectos del modelo, aún menos. Las Vegas creció en un desierto a partir de la década de 1930 y especialmente de 1941, cuando un gánster, Bugsy Siegel (Warren Beatty en el cine), fue el promotor del primer hotel Flamingo con casino. Fue rebautizada como Sin City, Ciudad del Pecado. Sus promotores principales eran las mafias del este. En 1959 la ciudad inició un nuevo boom cuando el triunfo de la revolución cubana hizo que La Habana dejara de ser el gran casino y el superprostíbulo de los norteamericanos. El centro de Las Vegas, inicialmente ciudad compacta, fue perdiendo fuerza y la ciudad se expandió de forma difusa y segregadora. Gradualmente se ha ido privatizando, ha dejado de ser ciudad.

¿Eurovegas será la nueva versión del modelo Barcelona 92 y de Catalunya ciutat? A Madrid lo definió en los años cincuenta Camilo José Cela como una mezcla de Kansas City y Navalcarnero. ¿Seremos nosotros algo parecido medio siglo más tarde?

En EE UU era y es impensable que un Las Vegas se instale en la megalópolis del noreste como Boston, Nueva York, Filadelfia o Washington
En EE UU era y es impensable que un Las Vegas se instale en la megalópolis del noreste (Boston, Nueva York, Filadelfia, Washington, etcétera), un continuo urbano con más de 55 millones de habitantes. El gran centro del ocio se creó a algunos miles de kilómetros del mercado más potente. Eurovegas pretende instalarse en un tejido urbano ya muy saturado que requiere proyectos de escala media, más acupuntura que cirugía. La copia local es menor que el original, pero se prevén 150 hectáreas para el complejo y 100 más para campos de golf, un estadio y otros equipamientos, más las cesiones de suelo público e infraestructuras y los complejos habitacionales que los promotores exigen, crear unos para su negocio y eliminar otros que no interesan. El impacto sobre el territorio será enorme. A la zona afluirán los desocupados locales y los que acudirán de otras partes como si se hubieran descubierto minas de oro. Sin contar a los centenares de miles de futuros clientes. ¿Es este el lugar adecuado o no correspondería más a los Monegros?

El despropósito que más llama la atención son las condiciones del promotor, que aparentemente no han sido cuestionadas por las autoridades españolas. Modificación de la Ley de Extranjería para importar trabajadores y del Estatuto de los Trabajadores para no depender de convenios colectivos, moratoria de dos años para pagar la Seguridad Social, exenciones de impuestos y tasas, flexibilizar las medidas destinadas a evitar el blanqueo de dinero, autorizar el ingreso de menores de edad y ludópatas, y el derecho de fumar, garantizar el crédito que se solicitaría al Banco Central europeo. Por vergüenza ajena, sin comentarios.

No creo que este proyecto fantasma llegue a cuajar, y menos en Cataluña. Pero reconozco que me dejará un recuerdo imaginario perdurable. Una inauguración presidida por las autoridades, algunos cardenales acompañados de políticos locales y financieros del Opus, rodeados de mafiosos y tahúres, traficantes de drogas y de dinero negro, empresarios de prostíbulos y gestores de la corrupción. Un espectáculo de risa amarga.

Jordi Borja es urbanista. El Pais 21 de març 2012

19 de març de 2012

Entrevista a Arcadi Oliveres

"El ciudadano debería estar capacitado para desobedecer"

El economista critica en su último libro las conexiones entre política y banca y las ayudas a ésta en época de severos recortes sociales | Además señala que el 15-M no ha perdido fuerza

Política | 13/03/2012 - 00:05hSe ha convertido en uno de los mayores azotes del sistema político y económico actual y vuelve a la carga para analizar el contexto de crisis que vivimos. El profesor de Economía Arcadi Oliveres (Barcelona, 1945) publica Diguem prou! Indignació i propostes a un sistema malalt (¡Digamos basta! Indignación y propuestas a un sistema enfermo), un breve volumen en el que, entre otros aspectos, denuncia las conexiones entre política y banca y las ayudas a ésta en época de recortes. El también presidente de Justicia i Pau advierte además que, en contra de lo que muchos piensan, el movimiento de los indignados no ha perdido fuerza.

Hace tiempo reclama que hay que dar un golpe en la mesa y decir basta ante las injusticias ¿Cree que se le hace caso?
Muchas personas me han dicho que están de acuerdo con mis ideas, pero quizás el problema es que los que más las apoyan no tienen capacidad ni poderes económicos y políticos para poder decidir cambios. Aunque a la larga sí que podrán porque esta opinión pública acabara presionando a los poderes.

¿También hay gente que antes no compartía sus opiniones y ahora sí lo hace?
Sí. Hace años que pedimos unas relaciones más justas con el tercer mundo pero a veces eso es algo que se ve lejano, en cambio si pides que haya una relación justa con el pago de pensiones eso moviliza más.

Dice que el sistema capitalista ha tocado fondo. Es complicado un cambio de modelo cuando es el propio sistema el que dicta las normas ¿No?
Siempre hay resistencias, pero también es cierto que cada vez hay más gente que se da cuenta que hacen falta alternativas. El último gran cambio del sistema económico que tuvimos fue el que permitió pasar del feudalismo al capitalismo. Pero el capitalismo no apareció de la noche a la mañana, hubo una transición con mucha resistencia por parte de los nobles que no querían perder el poder y de los burgueses que clamaban por tener un poco. Salvando la distancia de los siglos que han pasado, veo un poco lo mismo.

Dice que este sistema está enfermo ¿Tiene curación o hay que dejarlo morir?
Sí la tiene, el problema son los médicos que lo tratan: si no observan bien la enfermedad difícilmente curaran al enfermo.

¿Usted qué propone para salir de la crisis?
Cosas más inmediatas y otras más sistémicas. A corto plazo hay algunas evidentes: erradicar el fraude fiscal tanto en el país como en los paraísos fiscales, frenar la especulación financiera que ha conducido a la caída de muchos bancos… Hay que nacionalizar aquellos bancos que han sido ayudados por el Gobierno. Y una vez hecho esto, hay que procesar a los banqueros.


Después hay una serie de medidas más estructurales como cambiar el mercado laboral para repartir mucho más el trabajo existente. Como no hay trabajo para todos si no lo repartimos no conseguiremos nada. Pero esto no tiene nada que ver con el despido fácil que nos propone el señor Rajoy. Y también hay que cambiar la forma de consumir.

Pero es difícil que el ciudadano pueda cambiarlo...
Ahora no, pero poco a poco sí. Por ejemplo, mientras la banca ética sea una anécdota no haremos nada. El día que los ciudadanos de forma masiva usen la banca ética como en su momento pasó con las Cajas de Ahorro, cuando aún eran éticas, la cosa cambiará.

¿El aumento de clientes de esta banca es un signo de que la gente ha tomado conciencia de la situación?
Sí. Es una de las partes más positivas de esta crisis. Uno de los grandes problemas de la falta de ética es la crisis de valores. Y si la gente empieza a ver que por un 1% más de rentabilidad no vale la pena que su dinero esté fabricando armas eso ya es bueno.

Los recortes no han cesado a pesar de las protestas y en cambio usted denuncia que sí que se ha ayudado a la banca a pesar de ser responsables de la crisis. ¿No se escucha la voz de la calle?
No la están escuchando, pero es que además se han dado cuenta que la voz de la calle tampoco es unánime. Esta voz es poderosa porque está en las plazas, en las manifestaciones… pero no está en las urnas porque la gente aún tiene miedo. En las últimas elecciones los tres partidos que más votos se han llevado PP, PSOE y CiU caminan precisamente en dirección contraria a lo que quiere la gente. La gente solo cambiará la orientación de su voto si hay pedagogía política y sobretodo, si se pierde el miedo. Las imbecilizacions de Telecinco e Intereconomia acaban idiotizando al pueblo y así no es capaz de reaccionar.

¿Quién debe hacer esta pedagogía?
Cualquier ciudadano responsable. Los movimientos sociales tienen un papel activo y también los medios de comunicación, especialmente los escritos.

¿Los indignados hacen pedagogía?
Mucha. Antes de irse de plaza Catalunya ha habido horas y horas de discusión, de charlas…

¿Se ha desinflado un poco el movimiento?
No. Está más fuerte que nunca. Quizás han perdido fuerza en presencia pública y la gente no los ha visto tanto en la calle, algo lógico porque hacia frío. Pero el trabajo interno que se ha hecho durante este tiempo es trabajo que está generando presencia pública para el día de mañana.

¿Durante el invierno se han reforzado?
Sí. La gente piensa que los indignados han muerto o están durmiendo pero no es así. Han estado menos en plazas pero siguen con la misma firmeza. Yo no he dejado de visitar acampadas en Guinardó, en Badalona…

¿Vamos hacia un modelo de gobiernos dirigidos por tecnócratas?
Sí, pero no deberíamos ir hacia ese modelo. Esta situación hay que denunciarla porque es una burla a la democracia. Que en Italia mande alguien que no ha sido escogido por el pueblo es una burla a la democracia. A los italianos no les gustaba Berlusconi, pero por lo menos lo habían votado. Un tecnócrata busca su propio lucro y eso es inaceptable.

¿Ha seguido el tema de las preferentes?
Sí. Aquí ha habido doble responsabilidad: de los inversores y de los bancos. Desde el punto de vista legal los bancos tienen razón porque la letra pequeña explicaba el producto. Pero entidades que desarrollan una obra social deberían haber asumido la responsabilidad y no dejar colgada a la gente. Así que podríamos decir que ha sido algo legal pero inmoral.

Usted califica a los banqueros de delincuentes.
La mayoría lo son. Han buscado su propio beneficio abandonado la visión de una economía más general. Estos les aleja de la realidad, no está bien, y es delincuencia.

Y pone como ejemplo a Islandia, que ha procesado a los banqueros con alguna responsabilidad…
Y no solo a ellos ¡también se ha procesado al primer ministro por no haber intervenido para frenar la especulación! Los países nórdicos son un ejemplo en ese sentido. Es una cuestión de madurez política…

En el libro vuelve a poner en entredicho la entrada en el euro.
Sí. Veo factible una doble moneda… y creo que no tardaremos mucho en tenerla porque por ejemplo en Grecia el euro es inestable y caerá. Es muy importante que los países con déficit tengan la capacidad de desarrollar una política monetaria propia. Y puede ser un primer paso para la salida del euro.

¿Cree que la reforma laboral reducirá la tasa de paro?
No. Es evidente que lo que han hecho es un engaño a la ciudadanía. Dicen que facilitan el despido, disminuyen las indemnizaciones, cambian la contratación laboral... Creo que facilitando el despido no se consiguen más contrataciones. Esta reforma les favorece a ellos pero no generara más puestos de trabajo.

¿Esta reforma implica bajar un escalón en derecho que quizás nunca volveremos a subir?
Creo que sí que los volveremos a subir todos otra vez. Pero ahora mismo no porque tenemos un gobierno de derecha pura y dura que defiende los intereses de los poderosos.

Usted apuesta por la desobediencia civil. Explíquese.
Hay una serie de normas que se aplican, pero el hecho de que algo sea legal no quiere decir que sea legítimo. Hay muchas leyes que no son legítimas y si esto sucede el ciudadano debe estar capacitado para desobedecer. Y esto se debería hacer con mucha frecuencia. Un ejemplo claro sería la discriminación racial en Sudáfrica. Y creo que hay más cosas que se deberían hacer en esta dirección. Hace unos años pasó algo similar con el recibo del agua y el canon y se hacían actos de desobediencia civil. La gente pagaba la factura pero no el canon porque le parecía abusivo.

Y aboga por una democracia radical.
Es la democracia que va a la raíz y que intenta que cada persona esté representada en el poder político, que tenga derecho a decir lo que piensa y a discrepar. Hoy la democracia es un sistema estrictamente formal. Debe haber una democracia mucho más participativa y lo más cerca del ciudadano posible. Si miramos cómo esta distribuida la capacidad financiera de las administraciones resulta que en España de cada 100 euros, 51 los tiene el gobierno central, 35 las autonomías y 14 los municipios cuando en realidad debería ser al revés y tener más peso los municipios.

¿Entonces no ve descabellado suprimir las autonomías?
O los estados… Quizás si que hay que adelgazar las autonomías, pero especialmente el gobierno central en favor del municipal.


2 de març de 2012

6 cosas que deberías saber sobre el dinero en nuestro sistema capitalista



Con las crisis y el consumo colaborativo, mucha gente ha experimentado como sus necesidades pueden ser cubiertas con menos dinero y más amigos. Ello ha permitido iniciar la reflexión sobre el papel del dinero en nuestra sociedad.


Todos estamos de acuerdo el dinero ha asumido un papel demasiado central en nuestra economía, y a menudo se acusa al capitalismo, productivismo, financierismo, pero vamos a echar un vistazo de lo que hemos hecho con nuestros sistemas monetarios y las reglas con las que estamos jugando. Aquí hay 6 cosas que sin duda deberías saber sobre el dinero en nuestro sistema capitalista:

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Desde hace algún tiempo la emisión de dinero ha cambiado del banco nacional a los bancos privados. A nivel europeo se ha sellado en dos ocasiones: en 1992, el artículo 104 del Tratado de Maastricht establece que los bancos nacionales no pueden emitir su moneda nacional, en 2005, el artículo 123 del Acuerdo de Lisboa vuelve a emfatizar esto.

Así que cuando los gobiernos, que representan al pueblo, tienen que pedir prestado el dinero en vez de crearlo, como solían hacer en el pasado, tienen que pedir prestado a los bancos privados y pagar intereses.

Conclusión: La creación de dinero, una de herramientas más importantes que existen, antes era democrática y ahora se ha convertido en privado. La consecuencia es que la mayoría de los países del mundo tiene que pagar intereses a los bancos privados, mientras que podian crear su propio dinero en el pasado.

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El dinero se crea cuando los créditos se emiten. El dinero es creado por una simple operación con la única restricción de la reserva fraccional disponible en el banco. El prestatario tendrá que pagar la parte principal del crédito y además encontrar una manera de pagar los intereses, que no han sido emitidos por el banco.

No hay suficiente dinero en el mundo para que podamos pagar nuestras deudas en el mismo momento, por lo que constantemente hay que hacer nuevos créditos para pagar los anteriores.

Creemos que sólo pagamos intereses cuando pedimos dinero prestado, pero como todo negocio ha pedido prestado el dinero en algun momento, pagamos el precio de los intereses en cada una de nuestras transacciones. (Podeis conocer más buscando los artículos de Margrit Kennedy “Ocupar el dinero” o “Occupy Money”).

El interés compuesto es difícil de entender para nuestro cerebro. Aquí hay una pequeña historia: ¿Qué le gusta más?
Opción 1: 10 000 € por semana durante un año
Opción 2: 1 centavo duplicando cada semana durante un año

Mientras que la primera opción parece ser más sexy debido a la posibilidad de tener obtener mucho dinero, 1 centavo duplicando cada semana durante un año llega a los 45 billones de € al final del año: una gran cantidad en comparación con el 520000 € que se pueden obtener con la opción 1. Vea el gráfico de Margrit Kennedy para entender la función exponencial de los intereses compuestos. Tan pronto como usted paga un 3% por año, tiene una función de crecimiento exponencial.



Conclusión: Debido a que se el dinero se emite como deuda con intereses compuestos, necesitamos un crecimiento infinito poder para cubrir los intereses infinitos. Sabemos que esto no es sostenible en un planeta finito con recursos limitados.

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De la manera en como se crea el dinero, la única precaución que toman los bancos es en relación a la solvencia: si usted va a ser capaz de pagar su préstamo (y los intereses). El dinero no se crea en relación a aspectos éticos, proyectos ambientales o de desarrollo humano. Ésto lleva a una visión muy estrecha y a corto plazo en lo que se refiere a la creación de riqueza. Los banqueros siempre prefieren proyectos con grandes ingresos y una buena garantía de pago, pero sin preocuparse de la ética para nada.

Conclusión: Los únicos criterios se consideran en la creación de dinero son beneficios a corto plazo: el dinero capitalista no tiene criterios de selección respecto a los efectos del proyecto y ni sus consecuencias sobre el desarrollo humano o el medio ambiente. La creación de dinero está fuera del campo democrático en relación a sus finalidades ambiental.

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Puesto que el dinero emitido es sólo la parte principal del préstamo, pero no los intereses, significa que a nivel sistémico todos tenemos que buscar una parte del dinero en el mercado para ser capaz de pagar nuestros préstamos.
Incluso tus amigos y/o familiares, en el mercado del dinero, son los enemigos que tratan de recuperar el dinero para pagar los intereses y devolver los préstamos. Este mecanismo fomenta la competencia y la escasez para todos nosotros, y nos hace actuar como rivales. El resultado es que competimos por dinero, porque no hay suficiente para todos nosotros.

Conclusión: Nosotros competimos todos los días para cazar el escaso dinero de la misma manera que los animales lo hacen para obtener su comida y mantener su territorio. Este es probablemente uno de los comportamientos más estúpidos que hemos desarrollado y que nos separa los unos del otros. No es nuestra intención, pero el diseño y la consecuencia sistémica del dinero capitalista crea y estimula este comportamiento.

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El efecto sistémico de dinero capitalista, el efecto de Pareto, favorece la concentración de dinero: cuanto más tienes, más vas a obtener.

Creemos que todo el mundo paga intereses, por lo que debería ser un sistema igualitario, pero aunque es cierto que todo el mundo paga intereses los que se benefician más de los intereses pagados son aquellos que pueden hacer circular el dinero. Esto resulta en que, en muchos paises, el 10% de los más rico recibe los intereses pagados por el 80% de la población. Vea a continuación la comparación de los pagos de intereses domésticos y los retornos de interés en Alemania. Hubo una transferencia de 1 billón por día en las tasas de interés en 2001 en Alemania. Olivier Berruyer ha descubierto que en 2010 el 90% de la población francesa pagó 16 millones de € al segmento del 10% de los más ricos con el fin de pagar la deuda francesa. Esto es lo opuesto de una distribución justa del dinero y genera un desequilibrio de distribución de la riqueza en las democracias.

Conclusión: el dinero capitalista crea una corriente injusta de beneficios desde aquellos que pagan los intereses hacia aquellos que reciben los pagos [y que ya disponen de la mayoria del dinero], generando lo opuesto de una societat justa.

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Debido a la inestabilidad de nuestro sistema, tenemos que reiniciar el sistema con regularidad cuando la parte pobre de la población no es capaz de pagar los interés. Esto es exactamente igual que el final de un juego de Monopoly, cuando es necesario redistribuir el dinero con el fin de poder seguir jugando ese juego. El Banco Mundial ha identificado no menos de 96 grandes crisis bancarias y 178 crisis monetarias en los últimos 25 años. Estamos llegando al final del juego, porque la mayor parte de la población, una gran cantidad de estados, y muchas empresas y hogares se ahogan bajo el peso de los intereses compuestos y no puede pagar más su deuda.

Hemos llegado a un nivel en el que 500 personas más ricas de la tierra tienen tanto dinero como los 500 millones de personas más pobres. La desigualdad de la riqueza nunca ha sido tan amplia.

En el ámbito del dinero las leyes que se hacen y las decisiones que se toman no son en ningún momento democráticas: BCE, OMC, el FMI por nombrar algunos de los organismos, no representan al pueblo. Hay una gran necesidad de llevar este tipo de cuestiones al ámbito democrático.

Conclusión: Las crisis monetarias son parte del diseño de nuestro crecimiento exponencial y que genera desigualdades en el modelo capitalista. Cada vez son más frecuentes y sus orígenes no se han atacado de manera adecuada ni se han estudiado las similitudes entre ellas. Nuestro dinero capitalista genera desigualdades de riqueza, crisis monetarias y, hasta el momento, se ha mantenido al márgen de los mecanismos democráticos.

El dinero no es el problema, el problema son las reglas que utilizamos para gobernar nuestro sistema monetario: basado en la deuda emitida por bancos privados con interés de que se convierte en intereses compuestos y que ignoran los impactos sociales, en el medio ambiente o la ética del proyecto.

Podemos cambiar las reglas para jugar un juego diferente, un juego justo, que aumente la abundancia, que respete los límites de la tierra y que ponga a la raza humana en el centro. La gobernanza de este nuevo juego se debe discutir democráticamente tanto a nivel global como a nivel local con la participación de los distintos agentes económicos.

Ya existen algunas soluciones:

  • La banca libre de intereses, como JAK en Suecia
  • De arriba hacia abajo: favorecer que la renta básica venga de dinero creado por el banco central.
  • De abajo hacia arriba, monedas complementarias: Wörgl, Wir, Sistema de crédito mutuo, SOL, los Sistemas Locales de Intercambio Comercial (LETS),…
  • Con confianza: Tontines, intercambios sin dinero, economia del regalo (Gift Economy)

El artículo original (inglés, bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA 2.0), de Etienne Hayem, se puede encontrar en Zoupic